NADIE HA DADO LA VOZ

NADIE HA DADO LA VOZ,
hablan las ondas del agua en el estanque,
ya no quiere rosas,
ni carrusel,
ni la chuleta acompañada de buen vino.

Cambia sus monedas
por el cantero de flores amarillas.

Ha perdido su nombre y su camisa.

La tarde en el jardín,
tiene cierto poder sobre los hombres.

 

 

EN LA ESPIRAL DEL SUEÑO AGUARDAN LOS DIFUNTOS

EN LA ESPIRAL DEL SUEÑO AGUARDAN LOS DIFUNTOS,
amanezco cansado de tanto hablar con ellos.
Son los amigos quienes más me visitan,
tienen la misma voz,
el mismo tiempo
de cuando caminábamos a la orilla del mar.
Nada quieren contarme de su ausencia
pero los veo en paz
y eso me basta.

EL EVANGELIO DE SARAMAGO PASA POR EL HUECO DE MIS MANOS

EL EVANGELIO DE SARAMAGO PASA POR EL HUECO DE MIS MANOS.

El evangelio de Saramago me quitó la voz.

El evangelio de Saramago es la historia de nombres olvidados por el bien de todos.

El evangelio de Saramago me aburre desde niño.

El evangelio de Saramago cuenta medias mentiras a la barriga llena.

El evangelio de Saramago puede ser divertido en París, en Milán, en Lisboa.

El evangelio de Saramago terminó felizmente en Berlín.

El evangelio de Saramago sigue escuchándose cerca de las brasas,
igual que una historia de súcubos
sirve para mentirle a una muchacha.

 

NO SÉ NADAR, PERO ES AZUL MI CASA,

NO SÉ NADAR, PERO ES AZUL MI CASA,
interminable el muro donde duermo,
quién puede sostener tantas estrellas.

Via crucis de sal para el que nace en la ciudad de todos,
ni mujer,
ni cerveza,
ni palabra,
solo ante ese silencio,
en la amarga certeza del encuentro con la pregunta misma,
soy un hombre común que mira el agua.

 

DONDE TERMINAN EN GRATA CONFLUENCIA LOS OCÉANOS

DONDE TERMINAN EN GRATA CONFLUENCIA LOS OCÉANOS
hay una caverna de paredes luminosas
que abisma toda el agua del mundo.

En su vientre calizo
la humedad de la vida
y las fieras mitológicas
y las ranas de los cuentos chinos
contemplan el decálogo.

Las muecas de Charlot,
el tricornio del Voltaire,
las pesadillas de Goya, del Bosco,
nadan en las mansas y afortunadas agua,
y hay olor a pastel y a bizcochos
y un perro ladra
porque el último día lo ha sorprendido limpio.

 

 

 

YA NO IMPORTA TU ÁRBOL GENEALÓGICO

YA NO IMPORTA TU ÁRBOL GENEALÓGICO,
ni tu hoja de servicios,
eres un comemierda que se muere,
hijo de Obbatalá o terciario,
y te mueres igual que un día en Cuba
y te mueres obispo o comandante,
van los sepultureros en un jeep aceituna,
van para la propina del que vive.

Los amigos se mueren cualquier día,
besan el tiempo con sus labios grávidos,
y confiesan su amor a una muchacha
y pareciera que se fue la muerte al carnaval de julio.

Los amigos de siempre nunca mueren,
indiscretos y eternos continúan,
los puedes encontrar en cualquier libro,
en la tarde común que te acaricia
y te invita a morir entre sus piernas.

Los amigos de siempre siguen vivos,
quién no se aferra al largo día de hoy,
quién por su propia voluntad se queda,
en cualquier caso, si morir te asusta…

 

 

EN BOGOTÁ NO SE DESNUDA EL CIELO

EN BOGOTÁ NO SE DESNUDA EL CIELO,
crecen las rosas de alguna aparición
y corta el aire,
los niños suplican jugar bajo los puentes,
las palomas sostienen a las plazas.

Recuerdo que alguna vez no estuve solo,
tenía un espejo donde mirar la ausencia de otros,
mis antiguos tesoros hoy me quitan el sueño,
no reparo en la llovizna,
se mojan a mi alrededor hombres y cosas,
la altura
aplasta por igual,
llegué a pensar un día que La Habana era el caos,
pero en esta ciudad de esmeraldas
un arsenal de breviarios no asegura la paz,
morir es cuestión de un instante,
las montañas hacen honor al Inefable
mientras alguien dispara
y la niebla cubre el altar de la tierra.