CUANDO YO ERA MUY JOVEN

CUANDO YO ERA MUY JOVEN LOS CICLONES
tenían algo de fiesta,
quizás porque pensaba que la muerte
nunca venía con ellos.

Nos hicieron creer que los ciclones se domesticarían,
yo era entonces un niño,
que alcanzaba las tablas a su abuelo.

Este último ciclón fue diferente,
me hizo sentir temor,
sentirme viejo
y recordé la desazón de abuelo
cuando trancaba puertas y ventanas
para esperar la furia de los vientos.

A VECES DIOS

A VECES DIOS,
a veces,
abandona el silencio
y escuchamos
su voz perturbadora.

Una amplia mayoría
de sordos funcionales
interpreta esa voz a su medida,
por eso Dios prefiere
el juicio cara a cara,
la aparente derrota de los justos,
el silencio del bien
y su silencio.

Quizás no hay otro modo de salvarnos,
ayer lo comprendí en la eucaristía
mientras el padre hablaba, hablaba, hablaba.

PARA CAMBIAR LAS COSAS

PARA CAMBIAR LAS COSAS
me prometo a mí mismo
dormir menos,
aprovechar mejor el tiempo que me queda,
ser más amable con los niños
-un día se harán hombres-,
escoger mis lecturas,
darle paso al amor
que compadece,
aborrecer los malos pensamientos,
confiar en la bondad,
mirar lo bello.

Para cambiar las cosas,
voy a modificar
algunos de mis hábitos,
incluso aquellos que un día me salvaron,
voy a vivir mi vida de otro modo,
más libre y eficaz
para los sueños,
que me han hecho mejor,
aunque yo sea
quien más me ha defraudado.

Para cambiar las cosas,
tengo este nuevo plan de estar atento
a los que amo y me aman
con la medida del Amor.

CUANDO NO PUEDO MÁS

CUANDO NO PUEDO MÁS
descanso tu silencio,
tu silencio hacedor,
tu voz que calla,
para acercarme al límite del agua
en donde se sumergen las palabras
y así se purifican de mi aliento,
y libres quedan ya para encontrarte,
para llegar al pie de la montaña
donde digo tu nombre y Tú me hayas,
desnudo de mí mismo,
agradeciendo,
lo que puede nombrarte en el encuentro
al saber que eres Dios,
mi Dios altísimo,
yo pregunto por Ti
y Tú me hayas
y haces firme mi paso
hacia tu altura
que me trae aflicción
y me esperanza,
y me dejo la piel mientras avanzo,
para morir en Ti
que así me salvas,
en este itinerario a la ventura
donde sobran el tiempo y las palabras

ME HA COSTADO LIDIAR CON TU SILENCIO

ME HA COSTADO LIDIAR CON TU SILENCIO
mientras las nubes que juegan a otra cosa
en este falso invierno que nos deja
unas tardes espléndidas,
un cielo,
que perdemos de golpe con la duda,
con esa enfermedad de estar ausentes,
de pisar la belleza
y la memoria,
y acelerar el carro hacia la muerte.

TUVE UNA GATA GRIS

TUVE UNA GATA GRIS
como de Angora,
yo era su dueño
y ante mí dejaba
su oficio de tigresa,
para ver cada noche la novela
se encaramaba en mi regazo,
atenta,
sucumbía en un sueño sigiloso.

Su muerte fue el preludio de las cosas
que cambian para siempre,
muchas cosas cambiaron
y la muerte
dejó de ser ajena.

Yo no pude asistirla en su agonía,
no estaba listo,
no podía,
no quise
saber cómo enterrarla,
y abandoné a mi padre en la tarea,
y él me ha contado ahora los detalles,
y he llorado por fin aquella muerte
que preferí olvidar mientras crecía.

ES LA HORA DE HUIR

ES LA HORA DE HUIR
llegó la noche,
esa ciudad se rompe,
los demonios
han devorado el alma
de todo lo que dio sombra y cobijo,
la ciudad es un derrumbe
se cayeron
las lámparas de araña, los vitrales,
el detalle floral del cielorraso
ahora es un amasijo sin memoria.

No esperes más
prepara
la fuga silenciosa
o disponte a morir
sin un recuerdo.

ESTÁ TRISTE LA VIRGEN

ESTÁ TRISTE LA VIRGEN,
la visité en su casa
y la ví triste,
su casa junto al mar
que nos recuerda
la inmensidad de Dios
y su justicia.

Sí, la encontré muy triste,
no es una percepción o una metáfora
el dolor de la Virgen.

Sí, estaba triste el mar,
triste la Virgen
por un pueblo que nunca le pregunta
qué puedo hacer por ti.

TODO SE PERDERÁ TARDE O TEMPRANO

TODO SE PERDERÁ TARDE O TEMPRANO,
todo se seca o muere de algún modo.
Tú lo sabías bien,
Tú lo dijiste,
mientras ellos peleaban por la bolsa,
por el bastón de mando,
por el cuerno,
que debía llamar a la batalla.

Dios escribe en la arena de la historia,
padre y madre del juicio
que me aguarda.